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La Justicia Municipal. Poder, Funcion y Servicio.
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Fecha de publicación: 27-02-2017
 
Valioso aporte del Dr. Nestor O. Losa que rescata los valores esenciales de nuestra institucion.
 

LA JUSTICIA MUNICIPAL: PODER, FUNCION Y SERVICIO

1-El MUNICIPIO EN SUS ORIGENES. EVOLUCION.

El nacimiento de los municipios es muy lejano pero también muy discutido su alumbramiento.                                                                                                                Conforme al criterio mayoritario y lo expuesto por Vélez Sarsfield en la nota única para los art. 33 y 34 del código civil, el origen de la institución proviene de Roma.                          

En efecto, no faltan quienes le dieron el punto de partida en Grecia o que se origina con los fenicios, o que es más añejo en Gran Bretaña que en Roma. Las características funcionales son propias de las etapas históricas y las demandas de las comunidades.                                   

Lo cierto es que cualquiera sea la posición que se adopte y aunque nos incluimos entre quienes piensan que su base sustentatoria es romana; su objetivo fue fortalecer y asociar a los integrantes de las comunidades como una suerte de alianza para defenderse mutuamente, y solidariamente buscar el desarrollo de las aldeas respectivas, que se consolidaron cuando se crearon los organismos populares encargados de dirigir la gestión, legislar las costumbres para la convivencia y juzgar las trasgresiones de los componentes de esas comunas naturales constituidas por familias.                                                                                     El municipio fue antiguamente la institución que sirvió a los anhelos de libertad, fue un producto de la fuerza colectiva que no cedía ante los embates autoritarios laicos, religiosos, feudales o militares, según las épocas.                                                                                   La libertad fue producto de luchas locales contra los abusos de quienes pretendían cobros de tributos desmedidos para los tesoros públicos, en desmedro de las mas que precarias condiciones de vida de los trabajadores, fue además pelear por reconocimiento de derechos individuales y colectivos negados por los poderosos a los trabajadores, a los siervos, a los esclavos, etc.                                                                                                                         

Libertad y Municipio estuvieron ligados en su origen y los abusos de hoy, son remediados por impulsos de resistencia que por la participación comunitaria se logran bloquear con su activismo por medio de Organizaciones No Gubernamentales (ONG).                                            

La autoritaria actitud de Poderes políticos que avanzan más de lo debido sobre los derechos humanos y sobre los patrimonios de los vecinos, ven su freno en la conjunción de fuerzas vivas de pueblos activos o cansados de su vituperio por parte de autoridades ansiosas de poder y alejadas de la realidad para la que deberían gobernar.                                      

Posteriormente se califico a los Municipios como meros prestadores de servicios, como oficinas administrativas sin proyección política y, por ende, como institutos propios de los contenidos de la disciplina ``Derecho Administrativo`` que, lejos de elevarlos conceptualmente, postulaban su decadencia o le encontraban tantos defectos que conseguían que los estudiantes que luego serian profesionales, políticos o funcionarios, volcaran sus preconceptos negativos en la figura de la municipalidad.                                 

La detractaciòn fue la regla, el mote ``Administrativo`` significaba peyorativamente que la supuesta ``autarquía``, conformaba un ente de derecho público deficiente, menor en jerarquía, encuentro de gente de menor valía o reducto de acomodos políticos sin horizonte positivo ni utilidad social. Cierta jurisprudencia colaboro con esta línea negativa que luego modifico en el famoso caso ``Rivademar, Ángela c/ Municipalidad de Rosario`` (CSJN 1989).                                                                                                                                    Hoy ciertos funcionarios coyunturales incluidos hombres del Poder Judicial, siguen tildando de administrativas a las instituciones que integran los gobiernos municipales pese a la letra del art. 123 de la Constitución Nacional y el fenómeno municipal mundial que los fortalece para mejorar la gobernabilidad global y las condiciones de vida comunitaria.                    

Y lamentablemente, esto también ocurre en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires que, es más que un municipio y poco menos que una provincia, como se deduce del art. 129 de la constitución Nacional y el Estatuto Porteño.

 

2-ROL ACTUAL DEL MUNICIPIO

     La descentralización operada como medio y no como fin para materializar políticas públicas efectivas ante demandas complejas de la sociedad, jerarquizo a los ayuntamientos en todos los países.                                                                                                                Cualquier constitución que se lea o reestructuración estadual, demostrara la elevación competencial que cuentan los municipios y la gradual complementación de nuevas incumbencias ante demandas comunitarias que no pueden esperar.                                                    

Esa descentralización no es para una o dos competencias, es una mecánica más compleja y completa que no excluye a la Justicia como tal, que debe resolver con especialización. La complejidad de los nuevos desafíos de las ciudades más pobladas y globalizadas, también pide instituciones que adecuen reclamos con eficiencia: La Justicia, el Defensor Popular, etc.                                                                                                                                                   Los antiguos servicios prestados comunalmente, ahora cambiaron de manos total o parcialmente y el gobierno local debe controlarlos, Pues en gran medida se prestan por empresas privadas y residualmente por entes mixtos. El municipio ya no es mero prestador de los clásicos servicios, o lo es en no muchos gobiernos municipales, pero en menor medida (no examinare aquí si esto es no positivo). Por tal circunstancia, ¿murió el municipio? Evidentemente no. Hoy es más importante aunque parezca paradójico, habida cuenta que son otros los servicios demandados por la colectividad y son mayores las responsabilidades gubernativas que no pueden ser indiferentes  a esas demandas que antes no poseían, como tampoco debían resolver las emigraciones e inmigraciones desmedidas  por el fenómeno de la urbanización ni integrarse en microrregiones, ni buscar capacitación en sus cuadros.                                                                                                                               La lucha contra la desocupación y contra la pobreza en acenso, la prestación de salud por medio de hospitales comunales o pequeños centro sanitarios, la inserción de la juventud, la educación, la preservación histórica en sus diferentes niveles, el turismo como sustento de ingresos, la instalación de PYMES como fuente de trabajo para la población, tributos para el Municipio y progreso para la ciudad, la protección del medio ambiente, de la artesanía local, la adecuación a la modernidad del Código de la Edificación y de los medios publicitarios, la prevención de accidentes de tránsito y la política rápida sancionatoria de infractores viales que incluye la educación vial, el cuidado alimenticio, la bromatología y la fijación de penalidades a quienes incumplan con ello, con pesas y medidas y, en general, la preservación permanente de la seguridad para una convivencia urbana en paz que haga feliz  y pacifica la vida en localidad, evitando el desarraigo y la justicia por mano propia.                    

La vieja planificación ha dejado espacio, al decir del rafaelino Enrique Marchiaro, de la denominada ``planeación estratégica`` que intenta el desarrollo por medio de lo intermunicipal, con microrregiones y con participación racional y fortalecimiento del poder de policía.                                                                                                                                                    El intermunicipalismo mismo por medio del regionalismo concertado entre municipios, se convertirá en el fenómeno que reestructurará el federalismo en crisis.

 

3-LOS PODERES MUNICIPALES

La lista enunciativa, y no taxativa explicitada en el subtitulo precedente, demuestra un sólido incremento competencial al que no puede cumplirse con eficiencia con los dos clásicos poderes comunales.                                                                                                        La autonomía institucional permite, y así lo corrobora la praxis, que se hayan incorporado otros institutos públicos en los gobiernos, sea de control de iniciativa o participación, de apoyo técnico jurisdiccionales o entes que conforman una suerte de gobierno supramunicipal para representar al muncipio cuando se asocia o mancomuna con otros, etc.                                                                                                                                         

La planeación estratégica, el intermunicipalismo, el rol de los municipios en el Mercosur, la Federación Argentina de Municipios o el interés de emprendimientos de grandes o pequeñas empresas que se instalan en Comunas o que ciertos créditos internacionales propician su incorporación; merecen una mutación del viejo y estático plexo jurídico que se adopte a las nuevas realidades y a la modernidad tecnológica, que incluye como originar empleo o atemperar pobreza. La participación, previa información seria, es indispensable.            

Pero la autonomía institucional, mas la originalidad prospectiva, son fuente de creación de nuevos institutos o modernización de los vigentes.                                                                          

Así apareció el Defensor del pueblo, las Fiscalías, los Tribunales de Cuentas que imperativamente tiene algunos municipios, la Sindicatura para control interno, etc.             

Todo este andamiaje de figuras públicas actúa con autonomía funcional y autarquía financiera y, sin embargo, no conforman el esencial y clásico tripartito principio republicano de división en tres poderes, que como tal, debe existir en un gobierno democrático que se precie de tal. El poder de policía solo se logra en 1999 con funciones autonómicas.                                                                                                                                  Es frecuente que se ataque al Tribunal de Faltas letrado y no a ciertas Direcciones que operan por delegación con mucho poder; que no se objete al Defensor del Pueblo, que no es indispensable ni siempre opera con objetividad.                                                                        

Algunas Cartas Orgánicas han incorporado como poder a la Justicia de Faltas y le han conferido más competencias jurisdiccionales.

 

4-LA JUSTICIA MUNICIPAL.

El incremento de Tribunales Municipales y la mayor competencia que ostentan, en una realidad positiva. Vale entonces recapitular como nació este instituto.                                     

La percepción clásica de multas por transito y otras transgresiones que estaban en las atribuciones personales de los Intendentes, dejaron de ser un derecho natural de ellos:

1)      Por delegación en Direcciones u Oficinas de Sumarios o de Legales, operándose así una tímida desconcentración;

2)      En Jueces Municipales letrados que sustituyen a esos entes.

3)      Se renuncia a esa función- atribución (descentralización) para que otro instituto la realice per se y con sanciones autónomas y diversas que no solo se limitaban a multas sino que se diversificaron en otras penas preestablecidas en normas jurídicas aplicadas por letrados, desaparecido la potestad de Intendente

4)      Esto se relaciona con múltiples faltas nuevas, incorporadas al menú contravencional y que eran inimaginables en épocas de los Poderes o Departamentos;

5)      Se perfecciona la forma de designación de jueces;

6)      El incremento poblacional permanente de las ciudades, la necesidad de descentralizar la gestión, tecnificar funciones incluye la lógica modificación competencial que distribuye roles adecuando las demandas sociales, los controles y los servicios.

La justicia es valor elevado y servicio público, por ende, en muchos casos de hecho y en otros por imperio legal, constituye un poder desligado de los restantes.                       

Es que hoy, y hace ya mucho tiempo, el Municipio no es solo gestión, es gobierno autónomo, y tal concepto formal y real es mucho más que una administración, que como tal, se incluía en el Derecho Administrativo.                                                             

La autonomía es autogobierno, autoadministración, autofinanciamiento, es en síntesis, la posibilidad efectiva de desarrollar políticas públicas con recursos e instituciones propias.                                                                                                                                         El justiciable está instalado en todas las escalas gubernativas, sean estas federales, provinciales o municipales.                                                                                                     Ese justiciable tiene como garantía un Juez que lo escuche, le conceda el beneficio de la duda, le permitía ofrecer prueba del descargo, le otorgue el recurso de apelación o modere la sanción en determinadas circunstancias. No olvidemos que también la Justicia es un servicio, y como tal es indispensable.                                                            

El juzgado puede limitar los embates de otros poderes decretando inconstitucionalidades cuando el poder de policía fue desbordado arbitrariamente por funcionarios políticas de otros estamentos locales o de dependientes.

5-CONCLUSION

Sin trípode republicano y poder de policía propio, no existe cabalmente un gobierno autonómico como prescribe el articulo 123 y precisa el 75, inciso 30 de nuestra Constitución Nacional vigente. Autonomía es autogobierno, autogestión. Si no se posee una estructura republicana en lo local, mal podemos hablar de real autonomía municipal. De allí que, jerarquizar el Municipio, requiere instalar su propia Justicia independiente en aquellas materias propias de su gobernabilidad, pues el crecimiento municipal para reforzar la democracia, debe ser integral.

                                                                              Néstor Osvaldo Losa*

*NESTOR O. LOSA. Doctor en Derecho y Ciencias Sociales y Profesor Consulto (UBA). Profesor de la UBA,UNLP y UB. Publicista. Miembro fundador de la Asociación Argentina de Estudios Municipales. Socio Honorario de la Asociación de la Justicia Municipal Bonaerense.



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